GA4 tiene desde el 14 de mayo de 2026 un grupo de canales llamado «AI Assistant» que separa las sesiones llegadas desde asistentes, sin configurar nada. Reconoce ChatGPT, Gemini, DeepSeek, Copilot y Grok. No incluye Perplexity, y Google se excluye a sí mismo: las AI Overviews y el Modo IA siguen en Búsqueda orgánica.
Cómo funciona
Google lo define por el medio: el canal se aplica cuando el medio es exactamente
ai-assistant, y el sistema lo asigna cuando el referente coincide con su lista de asistentes.
No hay que configurar nada. Llegó el 14 de mayo de 2026, se generalizó a principios de junio, y aparece solo en los informes de adquisición como un canal más junto a Búsqueda orgánica, Directo y Referencia.
Eso es una buena noticia y una mala a la vez. Buena porque cualquiera con GA4 instalado ya tiene el dato sin tocar nada. Mala porque la definición no se puede ajustar: si un asistente no está en la lista de Google, sus sesiones no entran en este canal por mucho que tú sepas que vinieron de ahí.
Qué reconoce y qué no
| Origen | ¿Entra en el canal AI Assistant? |
|---|---|
| ChatGPT | Sí |
| Gemini | Sí |
| Copilot | Sí |
| DeepSeek | Sí |
| Grok | Sí |
| Perplexity | No: se queda en Referencia |
| AI Overviews de Google | No: se queda en Búsqueda orgánica |
| Modo IA de Google | No: se queda en Búsqueda orgánica |
Las dos últimas filas son deliberadas y tienen su lógica: para Google, una AI Overview es parte de la Búsqueda y no un canal aparte. Es coherente con cómo trata esas superficies en Search Console, donde las impresiones de IA viven dentro del tipo de búsqueda «Web».
La consecuencia práctica es que este canal no mide «tráfico de IA»: mide tráfico de asistentes de terceros. El de la IA de Google está mezclado con el orgánico y no se puede separar en GA4.
Las tres razones por las que tu cifra sale más pequeña de lo que es
Y son estructurales, no un error de configuración.
Perplexity no está en la lista. Sus sesiones caen en Referencia. Si tu sector tiene público técnico, eso puede ser una parte notable de lo que estás perdiendo de vista.
Lo que llega sin referente cae en Directo. Y así es exactamente como se comparte una respuesta de un asistente: copiando el enlace y pegándolo. También entran ahí los navegadores dentro de aplicaciones y las apps móviles. Es probablemente la mayor fuga y no tiene arreglo desde GA4.
El procesado es hacia delante. No reclasifica el histórico, así que no vas a ver de repente el tráfico de asistentes del año pasado. Los datos empiezan cuando empiezan.
Esto lo hacemos nosotros, todos los días y desde Barcelona.
Ver GEOQué hacer para ver un poco más
Dos cosas, y las dos son de higiene básica.
Etiquetar todo lo que salga de ti con UTM. Si publicas un enlace en cualquier sitio donde un asistente pueda recogerlo, con parámetros propios sabrás de dónde vino aunque el referente se pierda. No cubre lo que otros compartan de ti, que es la mayoría, pero cubre lo tuyo.
Crear un grupo de canales personalizado. GA4 permite definir reglas propias, así que se puede montar un canal que además recoja los referentes de Perplexity y de cualquier otro asistente que Google no reconozca. Es media hora de trabajo y evita explicar cada mes por qué la cifra oficial se queda corta.
Lo que no se puede es rellenar el hueco de Directo. Eso es una limitación del protocolo, no de la herramienta, y quien te venda una solución para atribuir el tráfico directo a asistentes te está vendiendo una estimación disfrazada de dato.
Cómo encaja con el resto de la medición
Este canal es una de las cuatro fuentes que hoy dicen algo sobre visibilidad en IA, y es la única que mide sesiones de verdad, es decir, gente que llegó a tu web.
Las otras tres miden cosas que no son visitas: el informe de Search Console da impresiones en las superficies de Google, el de Bing da citas, y un cuestionario propio lanzado cada mes a los asistentes da menciones. Sumarlas no tiene sentido porque son unidades distintas, y la lectura útil es de coherencia: si las cuatro se mueven en la misma dirección durante un trimestre, hay tendencia.
Cómo se monta eso sin inventar cifras está en la guía sobre cómo medir el tráfico de la IA, y es la misma disciplina que aplicamos en GEO: pocas métricas, las mismas cada mes, y cada número con su procedencia escrita al lado.
El otro cambio de GA4 que llegó a la vez
Hay una modificación del mismo periodo que afecta a cualquiera que use Google Ads y que se comenta bastante menos.
Desde el 15 de junio de 2026, en cualquier propiedad de GA4 enlazada con una cuenta de Google Ads, el Consent Mode pasó a ser el único control sobre si se recogen datos publicitarios. Es decir: si el consentimiento no está bien implementado, no es que falten algunos datos, es que no hay datos publicitarios.
Conviene comprobarlo, porque el Consent Mode v2 es obligatorio en el Espacio Económico Europeo desde el 6 de marzo de 2024 y su base legal no es el RGPD sino la normativa de mercados digitales, una distinción que en España se confunde a diario. Las cuatro señales que hay que enviar son almacenamiento publicitario, almacenamiento analítico, datos de usuario para publicidad y personalización de publicidad.
Este contexto entero está desarrollado en el artículo sobre el final de Privacy Sandbox, que además aclara algo que sorprende a mucha gente: las cookies de terceros no desaparecieron, y las obligaciones de consentimiento no se relajaron ni un poco.
Qué mirar en ese canal más allá del volumen
Como las cifras van a ser pequeñas, lo interesante no es cuántas sesiones hay sino cómo se comportan.
La tasa de conversión comparada con la orgánica. Suele ser distinta, y en ambas direcciones: a veces peor, porque llega gente que solo estaba explorando, y a veces bastante mejor, porque quien pulsa después de leer una recomendación llega con la decisión medio tomada.
Las páginas de entrada. Dicen qué contenido tuyo está funcionando como fuente, que es información que Search Console solo da a medias y Bing da mejor.
Y la evolución mes a mes, no el valor absoluto. Un canal que triplica sobre una base pequeña sigue siendo pequeño y está diciendo algo.
Lo que no conviene es fijar objetivos de sesiones para este canal. Con el 3 % de clic desde chatbots que se mide en España, es un indicador de tendencia y no de captación.
Una expectativa que conviene ajustar
Las cifras de este canal van a ser pequeñas. Muy pequeñas, comparadas con la búsqueda orgánica.
Eso no significa que la IA no importe: significa que el clic desde un asistente es poco frecuente. En España, solo el 3 % de la gente pulsa «siempre o a menudo» sobre la fuente original desde la respuesta de un chatbot, frente al 19 % desde un buscador. Con ese comportamiento de fondo, un canal de sesiones va a enseñar siempre la punta del iceberg.
La conclusión razonable es que la visibilidad en asistentes se parece más a un trabajo de notoriedad que a uno de captación, y que justificarla solo con sesiones es condenarla a parecer irrelevante. El número que sí se mueve cuando esto funciona son las búsquedas de tu marca, y ese se mira en Search Console, no aquí.
Es exactamente el mismo razonamiento que hay que hacer con Meta Ads cuando se compara su coste por adquisición con el de Google: una parte del efecto no llega como clic, llega después y por otro camino, y una lectura que solo cuente lo atribuible directamente hace que el canal parezca peor de lo que es. La diferencia es que con la IA esa proporción es mucho más extrema.
Lo honesto en un informe es enseñar las dos cosas juntas: las sesiones de este canal, que van a ser pocas, y la evolución de las búsquedas de marca en el mismo periodo. Si las segundas suben mientras las primeras no se mueven, el trabajo está funcionando y el canal simplemente no sabe verlo. Es la clase de matiz que separa un informe que explica de uno que solo enseña gráficos, y es la disciplina con la que publicamos las cifras de nuestros casos: con la fuente y el periodo escritos al lado.

