Publicación y programación
Cada pieza sale el día y a la hora del calendario, en su plataforma, y se comprueba que ha salido bien.
Un community manager lleva el día a día de tus redes sociales: publica lo que toca, responde comentarios y mensajes con tu tono y cuida a la comunidad que ya tienes. Este servicio es para negocios donde los perfiles se atienden «cuando hay un hueco», y ese hueco nunca llega.
Hablemos
Un community manager es la persona que gestiona la presencia diaria de una marca en redes sociales: publica el contenido planificado en Instagram, TikTok, Facebook o LinkedIn, responde a los comentarios y a los mensajes privados, modera la conversación y avisa al negocio cuando algo necesita una decisión que no le toca a él. Contratar la gestión de redes sociales como servicio es delegar ese día a día en un equipo externo que trabaja con tu calendario, tu guía de tono y tus reglas de qué se contesta y qué se escala.
Lo primero que se trabaja no es el contenido: es tu voz. Antes de responder un solo comentario escribimos contigo una guía de tono con ejemplos reales —cómo saludas, cómo dices que no, cómo tratas una queja, qué palabras no usarías nunca— y un protocolo claro de qué respondemos nosotros y qué te llega a ti. Las primeras semanas cada respuesta delicada pasa por tus manos; cuando dejas de corregirlas, dejamos de preguntar. Ese rodaje es lo que hace que nadie note el relevo.
Después, el oficio es la constancia. Cada pieza sale el día y a la hora que marca el calendario, y se comprueba que ha salido bien: el enlace que funciona, el vídeo que no se ha subido cortado, la mención que corresponde. Los comentarios y los mensajes se contestan dentro del horario pactado, lo que no aporta se modera antes de que crezca, y lo que huele a problema —una queja que sube de tono, un hilo que se calienta— te llega con contexto y una propuesta de respuesta, no como una sorpresa.
Cada mes recibes un informe que se puede leer en diez minutos: qué se ha publicado, cómo ha respondido la comunidad, qué preguntas se repiten en comentarios y mensajes, y qué proponemos cambiar. Esa última parte es la que más vale: lo que la gente pregunta por privado es información de negocio —objeciones, dudas de precio, ideas de producto— que sin alguien leyéndolo cada día se pierde.
Agencia de redes sociales en Barcelona
Una comunidad se queda donde alguien contesta.
Cada pieza sale el día y a la hora del calendario, en su plataforma, y se comprueba que ha salido bien.
Lo público y lo privado, dentro del horario pactado y con tu guía de tono delante.
Tu voz por escrito y las reglas de qué contestamos nosotros y qué te escalamos a ti. Se redacta al arrancar.
Spam, provocaciones y ruido gestionados antes de que ensucien la conversación de los demás.
Qué se ha movido, qué pregunta la gente y qué cambiamos el mes siguiente, en un documento que se lee en diez minutos.
Quién habla, qué se dice y qué no, escrito antes de que haga falta. Se redacta y se ensaya según el proyecto.
Comentar y participar donde está tu audiencia, no solo esperar a que venga. Según plataforma y proyecto.
SEMANA 1
Guía de tono con ejemplos reales, accesos, horario de respuesta y protocolo de escalado. Nada se contesta sin esto cerrado.
SEMANAS 2-4
Las respuestas delicadas pasan por ti antes de salir. Cuando dejas de corregirlas, soltamos la red.
CADA DÍA
Publicar, comprobar, contestar y moderar. Lo que necesita una decisión de negocio te llega con contexto y propuesta.
CADA MES
Qué ha crecido, qué conversación se repite y qué proponemos cambiar. Se decide contigo, no por ti.
Ejecuta el día a día de tus redes: publica el contenido planificado, responde comentarios y mensajes, modera lo que no aporta y te escala lo que necesita una decisión tuya. No decide la estrategia —eso es un trabajo previo— pero es quien hace que exista de verdad: sin ejecución constante, el mejor plan es un documento.
Depende de cuántas plataformas gestionamos, del volumen de publicación y del horario de respuesta que necesites: no es lo mismo dos perfiles con tres piezas semanales que cinco con atención diaria intensa. Por eso no publicamos una tarifa única: vemos tu caso y te pasamos un presupuesto cerrado, con el informe mensual siempre dentro.
Con método, no con intuición: una guía de tono escrita contigo a partir de tus propias respuestas, y un periodo de rodaje en el que lo delicado pasa por ti antes de publicarse. El objetivo es medible a tu manera: el día que dejas de corregir respuestas, la voz está clavada. Hasta entonces, preguntamos.
No se improvisa. Si el protocolo de crisis está contratado, ya dice quién habla y qué se dice; si no, la regla por defecto es avisarte con contexto y una propuesta de respuesta antes de publicar nada. Lo que no hacemos nunca es borrar críticas legítimas ni discutir en público: las dos cosas salen caras.
Ayuda mucho, y si no existe te la vamos a proponer: gestionar redes sin plan es publicar por publicar, y se nota a las pocas semanas. Puede ser nuestra o tuya —hay equipos que traen el plan hecho y solo delegan la ejecución—, pero alguien tiene que haber decidido qué se cuenta y para qué.
O si lo prefieres, escríbenos a hola@publiqo.es
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