Hoy hay cuatro fuentes que dicen algo sobre visibilidad en IA, y ninguna da la cifra completa: el informe de IA de Search Console, el de rendimiento en IA de Bing, el canal de asistentes de la analítica y un cuestionario propio. Miden unidades distintas, así que no se pueden sumar.
Las cuatro fuentes y qué mide cada una
| Fuente | Qué da | Qué no da |
|---|---|---|
| Search Console, informe de IA | Impresiones y clics en superficies de IA de Google | Desglose por superficie |
| Bing, informe de rendimiento en IA | Citas y consultas de anclaje | Nada fuera del ecosistema de Bing |
| Analítica, canal de asistentes | Sesiones agrupadas por referente | Lo que llega sin referente |
| Cuestionario propio | Si te mencionan y junto a quién | Volumen |
La columna de la derecha es la importante y es la que nadie enseña en una presentación. Cada fuente tiene un agujero conocido, y montar una medición honesta consiste en decir cuál es el agujero de cada una antes de enseñar el número.
Por qué no se pueden sumar
Porque son unidades distintas, y sumarlas produce una cifra que no significa nada.
Una impresión no es una cita. Una cita no es una sesión. Un mes en el que apareces en muchas respuestas puede tener pocas visitas, y eso no es una contradicción: es que ver tu nombre en una respuesta y hacer clic son dos actos distintos, y el segundo ocurre bastante menos.
Hay además un error de doble conteo bastante extendido. El informe de IA de Search Console es una vista sobre los mismos datos de búsqueda web, no un cubo aparte, así que sumar sus impresiones a las del informe general es contar dos veces lo mismo.
La forma correcta de presentarlo es una tabla con cuatro filas y cuatro unidades, no un número único. Cuesta más de explicar y es lo único defendible.
Por qué el tráfico de IA siempre parece más pequeño de lo que es
Porque una parte grande se pierde por el camino, y las tres pérdidas son conocidas.
Lo que llega sin cabecera de referente cae en Directo. Y así es exactamente como se comparte una respuesta de un asistente: copiando el enlace y pegándolo en otro sitio, o abriéndolo desde una aplicación de escritorio.
No todos los asistentes están reconocidos. El canal de la analítica agrupa los dominios que conoce, y aparecen nuevos constantemente. Lo que no está en la lista aparece como referencia suelta o como directo.
Y Google se excluye a sí mismo de ese canal. Su tráfico desde superficies de IA sigue entrando como búsqueda orgánica, así que la parte más grande del pastel no está en el canal que se llama justamente así.
Conclusión práctica: la cifra que veas es un suelo, no una medida. Cómo funciona ese canal y qué agrupa está en el artículo sobre el canal de asistentes de la analítica.
Esto lo hacemos nosotros, todos los días y desde Barcelona.
Ver GEOCómo se monta un cuestionario que sirva
Es la fuente más artesanal y la única que responde a la pregunta que de verdad importa, que es si te mencionan a ti o a tu competencia.
Se escriben entre veinte y cuarenta preguntas que haría un cliente real: comparaciones, criterios de elección, preguntas locales, dudas de precio. No preguntas sobre tu marca, porque esas las responde cualquiera; preguntas sobre el problema que resuelves.
Se lanzan cada mes, el mismo día, en los mismos asistentes, sin sesión iniciada para reducir la personalización, y se anota siempre lo mismo: si apareces, en qué parte de la respuesta, con qué palabras te describen, a qué página te enlazan y qué competidores salen contigo.
La regla que hace útil todo esto es que la lista no cambie. Añadir preguntas nuevas rompe la comparación, así que si hace falta ampliarla se hace en un bloque aparte que empieza su propia serie.
Y una advertencia honesta: los resultados oscilan mucho de un mes a otro. Una desaparición puntual no es necesariamente una pérdida, y una aparición puntual no es una victoria. Lo que informa es la tendencia de tres o cuatro meses.
Qué informa cada fuente de Google y de Bing
El informe de IA de Search Console da impresiones y clics de las superficies generativas, agregados y sin decir cuál es cuál. Sirve para saber si tu presencia en esas superficies crece o cae, y no sirve para atribuir una caída de tráfico a una superficie concreta. Está explicado en el artículo sobre el informe de IA de Search Console.
El de Bing es más generoso en un aspecto: da las consultas que anclaron la cita, es decir, qué se preguntó para que aparecieras. Esa información no existe en ningún otro sitio y vale para escribir lo siguiente. Su límite es obvio: solo cubre su propio ecosistema, que en España es minoritario en búsqueda y no lo es tanto en asistentes. Está en el artículo sobre el informe de IA de Bing.
Usadas juntas, las dos dan algo parecido a un mapa: una dice cuánto y la otra dice de qué.
Cómo se recupera parte de lo que se pierde en Directo
No se recupera todo, y hay tres cosas que ayudan bastante y cuestan poco.
Etiquetar lo que puedas etiquetar. Cualquier enlace que publiques tú en un sitio que después alimente respuestas debería llevar su etiqueta de campaña. No cubre lo que comparten terceros, y cubre lo tuyo.
Mirar las páginas de entrada del tráfico directo. El tráfico directo legítimo entra sobre todo por la página de inicio. Si de repente hay visitas directas aterrizando en un artículo interno con una dirección larga que nadie teclearía, eso es casi con seguridad un enlace compartido o pegado.
Y preguntar. Una pregunta abierta en el formulario de contacto sobre cómo te han conocido da, en un trimestre, más información sobre este canal que cualquier panel. Es la fuente menos sofisticada y la más honesta.
Con esas tres, el suelo sube y sigue siendo un suelo. Conviene decirlo así en cualquier informe, porque la alternativa es presentar como medición lo que es una estimación con agujeros conocidos.
Qué mirar cada mes, en un cuarto de hora
Un panel con cuatro números y una hoja con el cuestionario. Nada más.
Los cuatro números son: impresiones en superficies de IA, citas en Bing, sesiones del canal de asistentes, y porcentaje de preguntas del cuestionario en las que apareces. Se anotan y se comparan con el mes anterior, sin sumarlos.
Al lado conviene tener dos referencias que dan contexto y evitan conclusiones apresuradas: las búsquedas de tu marca, que suben cuando la gente empieza a conocerte por cualquier vía, y el tráfico directo, que es donde acaba escondido buena parte de esto.
Y una vez al trimestre, la lectura de verdad: qué páginas tuyas se están citando y qué tienen en común. Ese patrón suele ser la información más accionable de todo el ejercicio, porque dice qué tipo de contenido está funcionando y merece más.
Qué no se puede saber hoy, y conviene decirlo
No se puede saber qué porcentaje de tu caída de clics viene de las respuestas generadas. Search Console no desglosa por superficie, así que nadie lo puede medir desde fuera, ni con panel ni sin él.
No se puede saber tu cuota de visibilidad en un asistente con un decimal. Los paneles que lo prometen estiman lanzando consultas, igual que tu hoja de cálculo, y el problema no es el método sino la precisión que aparentan.
Y no se puede atribuir una venta a una mención en una respuesta, salvo que el cliente lo diga. Preguntar «¿cómo nos has conocido?» en el formulario sigue siendo, con diferencia, la fuente de datos más infravalorada que existe sobre esto.
Tampoco se puede comparar tu cifra con la de nadie. No hay referencias de sector publicadas con metodología comprobable, así que las medias que circulan en presentaciones son casi siempre el promedio de los clientes de quien vende el panel. Tu única referencia útil es tu propio mes anterior.
Aceptar esos límites es lo que separa un informe útil de uno que aparenta. Cómo trabajamos esto de forma continuada, con qué cuestionario y qué entregables, está en GEO.


