
Llevar tu catálogo a ChatGPT: el feed de producto
El mismo catálogo estructurado que ya mandas a Google Shopping, con una revisión previa de unos cien productos antes de abrir el resto.
El desarrollo de un ecommerce a medida es la construcción de una tienda online como software propio, con su modelo de datos, su checkout y su panel de gestión diseñados alrededor de un negocio concreto. Se elige cuando la venta tiene reglas —tarifas por tipo de cliente, catálogos con miles de referencias interdependientes, logística con condiciones— que una plataforma estándar obliga a recortar. En Publiqo lo construimos con tecnología web actual, Next.js entre ella, y lo conectamos a los sistemas donde tu negocio ya vive.
La primera decisión del proyecto es si debe existir. Si tu catálogo es estándar y tus reglas son las de cualquier tienda, una tienda Shopify llega antes y cuesta menos; lo decimos en la primera reunión y ahí termina el asunto. El desarrollo a medida se justifica por lo contrario: cuando la lista de excepciones que la plataforma no admite es ya la descripción de tu negocio, forzarla sale más caro que construir. Ese diagnóstico, hecho con tu operativa delante, es el primer entregable.
Lo que se construye alrededor del catálogo es lo que marca la diferencia. Las fichas modelan tu producto real: variantes que dependen unas de otras, atributos técnicos, documentación descargable. El motor de precios aplica tus tarifas, escalados y condiciones por cliente sin apaños. El checkout cobra con la pasarela que elijas —Stripe u otra— y con los métodos que tus compradores usan. Y el pedido no muere en un correo: viaja solo hacia tu ERP o tu programa de facturación, que siguen siendo la fuente de verdad.
Una tienda propia también se opera y se anuncia. El panel de pedidos se diseña para tu equipo y su proceso —preparación, incidencias, devoluciones— en vez de obligarle a aprender el de otro. El catálogo alimenta feeds limpios hacia Google Shopping y los catálogos de Meta, porque una tienda que la publicidad no puede leer vende menos de lo que debería. Y el rendimiento se trata como requisito: los Core Web Vitals —LCP, INP, CLS— se miden desde el primer despliegue, no cuando alguien se queja.
El principio del proyecto
El software se adapta a tu negocio, no tu negocio al software.
Modelo de datos propio
tu catálogo tal y como lo gestionas
Una sola fuente de verdad
el pedido viaja solo hasta tu ERP
Panel para tu equipo
diseñado sobre su proceso real
Productos, variantes, atributos y relaciones definidos sobre tu surtido real antes de programar nada.
El cobro con los métodos que usan tus compradores y los cálculos de impuestos correctos en cada caso.
Escalados, condiciones por cliente y promociones expresadas como reglas, no como excepciones corregidas a mano.
Pedidos, stock y clientes sincronizados con el sistema que ya gobierna tu negocio, en la dirección que toque.
Una pantalla por proceso —preparar, resolver, devolver— sin pasos heredados de un flujo que no es el tuyo.
El catálogo exportado limpio hacia Shopping y los catálogos de Meta, sin correcciones manuales cada semana.
Carga vigilada, URLs indexables y la medición de venta funcionando desde el estreno.
La base técnica
Tecnología de largo recorrido, elegida por proyecto y mantenida por nosotros.
Embudo del checkout
Dónde se abandona la compra
Core Web Vitals
LCP, INP y CLS en producción
Pedidos sincronizados
La integración, vigilada
Más que una plataforma al arrancar; la comparación cambia al mirar la operación. El precio lo marcan el modelado del catálogo, las integraciones y el panel de gestión: cada una es trabajo de ingeniería presupuestado por alcance. Lo que devuelve es tiempo de tu equipo —pedidos sin reteclear, tarifas sin hojas de cálculo— y una tienda sin cuotas de plataforma ni apps de alquiler.
Haz la lista de lo que tu plataforma actual no te deja hacer y de los apaños que la rodean: exportaciones a mano, precios corregidos en hojas de cálculo, pedidos tecleados dos veces. Si esa lista describe tu semana, el problema no es de configuración. Si está casi vacía, quédate donde estás; también te lo diremos así.
Depende del alcance de la primera versión, y esa es la decisión importante: no se construye todo a la vez. Definimos contigo qué necesita la tienda para empezar a vender —catálogo, checkout, la integración crítica— y qué puede llegar en fases siguientes. El calendario sale de ese recorte, con hitos que se pueden comprobar.
Es de las razones habituales para construir a medida. Estudiamos qué expone tu sistema —API, ficheros, base de datos— y decidimos qué sincronizar y en qué dirección: catálogo y stock hacia la tienda, pedidos y clientes de vuelta. La regla fija es que tu sistema de gestión sigue mandando, y la tienda se somete a él.
Nosotros, con un acuerdo de mantenimiento que cubre dependencias, seguridad, copias y evolución. Un software propio sin nadie detrás envejece mal, así que preferimos decirlo antes de firmar: si el plan es construir y desaparecer, no somos el proveedor adecuado. La tienda crece por fases, con un interlocutor que ya conoce el código.

El mismo catálogo estructurado que ya mandas a Google Shopping, con una revisión previa de unos cien productos antes de abrir el resto.

Los protocolos existen y avanzan; el checkout dentro del chat que se anunció en 2025 ya no. Dónde está de verdad la cosa.
O si lo prefieres, escríbenos a hola@publiqo.es
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